“Sabía que tenía que dar la pelea de mi vida y lo hice, soy un verdadero hombre, se los advertí, le dije a la gente que sacudiría al mundo del boxeo y así lo hice”, expresó muy emocionado el mexicano-estadounidense “Josesito” López, minutos después de haber dado la sorpresa al imponerse al estadounidense Víctor “Vicious” Ortiz.
El desenlace de la pelea se produjo al inicio del décimo asalto, cuando se informó que Ortiz tenía la mandíbula fracturada y que no iba a seguir combatiendo.

“¡El pobre flaco mexicano de Riverside ganó! Lo hicimos. Tuve que trabajar fuerte y profundo pero lo logramos. Sabía que entrando a los asaltos finales iba a tener que apretar para poder ganar porque los jueces me han fallado tantas veces. Y se dio antes. Todavía estoy en shock”, agregó López, quien acabó además con los planes de la empresa Golden Boy Promotions, de querer enfrentar a Ortiz con el campeón superwélter del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez, el 15 de septiembre.
Precisamente “Canelo” estuvo presente el sábado en la pelea en el Staples Center y quedó sorprendido con el estilo aguerrido de López.
“Me gustó la actitud de ‘Josesito’. Nunca lo había visto pelear antes pero desde el primer asalto sabía que sería una fuerte pelea”, destacó Álvarez.
López no se considera un potencial rival para Álvarez, ya que las 154 libras serían un peso demasiado alto para él. El sábado este hacía su primer combate en las 147 tras años peleando en las 140 libras.
En relación con “Vicious” se informó que tuvo que ser llevado al hospital.
Pero antes de recibir atención médica, Ortiz declaró que “‘Josesito’ me destrozó la mandíbula, en realidad lo hizo”.