La panameña Carolena Carstens dijo ayer sentirse feliz por la oportunidad que ha tenido de pelear en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 en la categoría de -49 kilos de taekwondo, pero dijo sentirse triste porque quería ganar una medalla.
Carstens perdió su primer combate en horas de la mañana por 7-2 y en la tarde, en la repesca por el bronce, cayó ante la mexicana Jannet Alegría por igual marcador.

La panameña, nacida en Illinois, Estados Unidos, hace solo 16 años, declaró que nada se puede comparar con competir defendiendo a su país.
“Voy a continuar trabajando y no voy a dejar que esto me lleve abajo”, dijo Carstens, la competidora de taekwondo más joven en los Juegos de Londres, quien cayó primero ante la española Brigitte Yagüe.

Aunque la benjamina Carstens le plantó cara a la española, quince años mayor que ella, finalmente cedió ante la mayor experiencia de Yagüe.
Carstens incluso se puso al principio con ventaja de 2-0, pero recibió dos amarillas que le costó un punto en contra 1-2 y, justo antes de acabar el primer asalto, se llevó un golpe claro en la zona alta del pecho que, tras ser revisado por los jueces, le dieron otros tres puntos a la española.
En el segundo se produjo un empate (0-0) y en el tercero y último la panameña tuvo que arriesgar, pero Yagüe se defendió bien para conservar la ventaja y marcar un 3-0.
Carstens, que debutaba en unos Juegos y en su palmarés destaca el haber llegado a los cuartos de final en los Panamericanos de Guadalajara el año pasado y en el Mundial de Corea del Sur en 2009, hizo al final una reflexión que le brotó del corazón.
“Dios me puso en este lugar para aprender, tengo 16 años y voy a trabajar más duro. Alguna gente va a decir: ya terminó el taekwondo porque yo entrené ocho horas al día, algunas veces doce, y yo hago la escuela en la casa y es muy duro, pero todo este esfuerzo va a pagar alguna vez”, declaró.