Desde que nació Sam Saunders sabía que su vida estaría ligada, de una u otra manera, al golf, ya que por el lado materno su abuelo es el legendario jugador estadounidense Arnold Palmer, apodado “El Rey” por su gran destreza sobre el “green” y ganador, entre tantos torneos, de cuatro Masters (1958, 1960, 1962, 1964), un Abierto de Estados Unidos (1960) y dos Abiertos británicos (1961 y 1962).
Sin embargo, al joven de 23 años no le gustan las comparaciones y sabe que la única forma de sobresalir en un deporte tan competitivo, es demostrando en la cancha de lo que está hecho.
“No siento la presión de ser nieto de una figura como Arnold Palmer, ya que la gente siempre va a tener sus expectativas; pero no dejo que eso me afecte, ya que he desarrollado un estilo único y propio”, explicó Saunders.
Y su estilo le está ayudando a labrarse una carrera prometedora.
Sam, nacido en Florida y quien en el 2009 decidió jugar profesionalmente, ya ha participado en ocho eventos de la PGA, entre los que destacan: The Honda Classic, celebrado en marzo del 2010 y donde acabó en la posición N.° 17; terminó las 4 rondas con un total de 280 golpes (69, 69, 69, y 73), siendo la cancha Par 70, y el AT&T Pebble Beach National Pro-Am, celebrado en febrero de este año y donde se ubicó en la 15.ª posición, terminando las 4 rondas con un total de 280 golpes (70, 67, 72 y 71), siendo la cancha Par 72.
Aunque Saunders, quien está participando en el Panamá Claro Championship y está tratando de surgir por sus propios méritos, sabe cuán valioso es un consejo de su abuelo.
Uno de los consejos que atesoro fue el que me dio mi abuelo recién empezaba a jugar y decía así: “que debía hacer las cosas a mi manera, según lo que me dictara mi corazón, ya que en el camino me iba a encontrar con muchas personas que iban a tratar decirme qué hacer con mi carrera”.