Un gol del camerunés Samuel Eto’o al borde del descanso, apartó los fantasmas que planeaban alrededor del campeón, el Inter de Rafael Benítez, incapaz de mostrarse solvente en el inicio de la defensa de su corona, ante un debutante, el Twente holandés, que acusó, de entrada, el impacto de la competición.
Con un once similar al que conquistó Europa meses atrás, el Inter se mostró gris en su debut. Acelerado y presuroso en el primer tramo y espeso tras el intermedio. El Twente, sin embargo, aportó entusiasmo y orden.