España se echó ayer a la calle para celebrar la conquista de la Copa del Mundo .
Caravanas de automóviles recorren las calles de las ciudades, con sus conductores sin dejar de tocar el claxon, mientras ondean las banderas por las ventanillas, en un estado de euforia y alegría que acompaña también el ruido de los cohetes pirotécnicos. En Madrid: más de 250.000 personas llenaron la arteria principal de la capital, el Paseo de la Castellana, entre las plazas de Colón y Cibeles, para no perderse detalles de la final en varias pantallas gigantes. La plaza de Cibeles, lugar en el que los hinchas del Real Madrid conmemoran los éxitos, fue el centro de los festejos. La marea de seguidores convirtió las arterias de la capital en un inmenso campo rojo.En Barcelona: alrededor de 75.000 personas presenciaron la final en la céntrica avenida María Cristina y expresaron luego su alegría con aplausos y vítores, tras proclamarse España campeona.
El hecho de que el autor del único gol del encuentro haya sido el jugador del Barcelona, Andrés Iniesta, aumentó todavía más la celebración en la capital catalana, donde anoche se podían ver aficionados con la camiseta roja y banderas españolas, pero también seguidores con los colores del club azulgrana.