Dios le tenía guardado un asiento en el bus de la Selección de Panamá al volante Aramis Haywood para jugar la Copa Centroamericana.
“LLoré de alegría cuando me llamaron -dijo Haywood-. Para mí, estar aquí con todos mis compañeros es algo muy importante, ya que con todo el grupo he compartido más de tres meses y quería jugar la Copa”.
“Definitivamente, lo que pasó fue obra de Dios, porque no estaba y de repente sí estaba. Fue increíble”, agregó.
Haywood entró en la convocatoria, porque el defensor Eduardo Dasent viajó a Colombia. Sin embargo, el puesto de Dasent lo ocuparía el volante Juan De Dios Pérez, quien, por motivos muy personales, no quiso estar en el equipo.