El Juventus no tuvo ningún problema para sumar su segunda victoria en la presente edición de la Liga de Campeones y dominar así el grupo D, al imponerse por 2-0 al Sevilla, un equipo que se mostró en Turín muy inofensivo y sin dar la impresión de que pudiera poner en problemas al rival.
El cuadro local dominó de principio a fin, metió un tanto en los últimos minutos de cada periodo y, sin esforzarse demasiado, se llevó el partido ante los sevillistas, que tiraron una sola vez a puerta en todo el encuentro, en el que el veterano meta italiano Gianluigi Buffón fue un mero invitado.
Llegó el Sevilla a un estadio donde dieciséis meses antes había ganado su tercer título de la Liga Europa ante el Benfica portugués, pero ahora para medirse al propietario de la instalación, campeón de Italia y subcampeón de la Champions, en la máxima competición continental.
La cita se planteaba con los equipos en horas bajas en sus ligas -cinco puntos en seis partidos- pero con sendas victorias en sus estrenos en la fase de grupos, el conjunto piamontés en el campo del Manchester City inglés (1-2) y el andaluz en el Sánchez Pizjuán (3-0) al Borussia M nchengladbach alemán, por lo que el primer puesto del grupo estaba en juego.
También se planteó el choque con bajas significativas por lesión en las dos escuadras, como las locales del lateral suizo Stephan Leinchtstein, el delantero croata Mario Mandzukicy y el centrocampista Claudio Marchisio, o la del lateral uruguayo exsevillista Martín Cáceres, éste al tener un accidente de tráfico en la madrugada del martes y dar positivo en el control de alcoholemia.