Un Real Madrid implacable vapuleó ayer (1-5) sin ningún problema a una caricatura de Valencia en Mestalla, en un partido en el que antes de que se cumpliera el primer minuto de juego ya dominaba en el marcador el equipo de Schuster.
El correctivo fue tal que aficionados del Valencia abandonaron el estadio con el tercer gol del equipo madridista antes de cumplirse la media hora de partido y, a falta de veinte minutos para finalizar el encuentro, el desfile de seguidores fue muy significativo ante lo que sucedía en el campo.
El Valencia no reaccionó con el gol en contra. El Real Madrid, por contra, puso en apuros a Hildebrand, primero en un cabezazo de su compatriota Metzelder y posteriormente, en una brillante jugada entre Robinho, Diarra y Guti en la que el balón llegó a Van Nistelrooy, que solo ante Hildebrand, falló en el mano a mano.
El equipo de Bernd Schuster aprovechó la falta de mejoría del Valencia para dejar a su rival muy tocado antes de llegar al minuto 25 de partido. Un error defensivo, el enésimo de la temporada, de Iván Helguera, permitió que Van Nistelrooy se recrease para marcar el segundo tanto.
Aunque el alemán Metzelder falló lo imposible dos minutos después, al enviar a las nubes un balón que se le quedó en inmejorable situación, solo ante Hildebrand, el que no perdonó fue Sergio Ramos para hacer el tercero antes de la media hora de juego.
Con su victoria de ayer, el Madrid se consolida en la punta de la tabla de posiciones de la Liga de las Estrellas.