El Liverpool, con varios futbolistas no habituales en su once inicial y liderado por un gran Steven Gerrard, dio un golpe de autoridad en la Liga de Inglaterra, tras golear a domicilio al Newcastle y alejar al Chelsea, actual perseguidor, incapaz de mantener el ritmo impuesto en la competición por el conjunto del español Rafael Benítez.
A expensas de que el Manchester United se ponga al día y dispute los tres encuentros que lleva de desventaja respecto al resto de equipos, el primero de ellos, el lunes, contra el Middlesbrough para completar la última sesión del año 2008, el Liverpool ha consolidado su condición de serio candidato a obtener el título. Un éxito que se le resiste desde 1990.
La vigésima jornada extendió la renta del equipo de Rafa Benítez, desplazado un día más a la grada, en lugar del banquillo, donde apuntala su recuperación después de la intervención quirúrgica a la que fue sometido en el riñón.
El Liverpool arrolló al Newcastle. Liderado por Steven Gerrard vapuleó a domicilio a las urracas, desarboladas desde el primer momento y sólo sostenidas por las buenas intervenciones del meta Shay Given. Pero en cuanto Gerrard abrió el marcador a la media hora, la tarea fue fácil para los reds.
Sami Hyypia marcó el segundo. Y aunque el tanto en el descuento de la primera parte de David Edgard pareció rehabilitar el duelo, el holandés Ryan Babel y el capitán sentenciaron el choque, redondeado por el gol de penalti de Xabi Alonso.
El centrocampista fue una de las pocas aportaciones españolas al Liverpool. Benítez optó por dar descanso a gran parte de los titulares. Sólo el meta Pepe Reina formó parte del once inicial. Alonso salió en la segunda parte, en sustitución del israelí Jossi Benayoun.
La renta del Liverpool se amplía a los tres puntos tras el empate del Chelsea.