UNOS tragos de más y los recuerdos de un amor perdido descontrolaron al campeón universal de las 130 libras, Vicente "El Loco" Mosquera. Para calmarlo la policía tuvo que rociarle los ojos con un líquido irritante.
Los informes señalan que Mosquera se presentó el viernes por noche a la casa de una ex concubina - Olga Muñoz de 18 años - en estado de ebriedad a insultar a todas las mujeres que viven en esa casa, entre ellas su ex pareja, así como a la madre de ésta, Olga Muñoz de 40 años; Iris Muñoz de 38 y Olaga María Soto de 64.
Olga Muñoz, madre de la ex-pareja de Mosquera, declaró que el boxeador armó una "chupata" frente a su casa y una vez en estado de ebriedad, quiso acercarse a formar el alboroto y a gritarle a todos los miembros de su familia, amenazando a las mujeres y también a dos menores de edad.
"Ya estamos cansados de esto. Cada vez que se pone a tomar, viene a agredir verbalmente a mi familia porque mi hija no quiera nada con él", dijo la señora Muñoz.
Aseguró que ella personalmente tuvo que venir a Panamá a buscar a su hija que fue víctima de Mosquera, ya que le pegó el 27 de febrero pasado cuando todavía vivían juntos,
"Ahora que se dejaron, él pasa por aquí tirando besos y jactándose de querer volver a tener a mi hija", dijo la madre.
En el incidente, afirman los testigos, no hubo agresiones físicas, pero sí hubo gritos y casi se forma la pelea, antes que llamaran a la policía.
Mosquera tuvo que ser llevado a la corregiduría y allí fue donde otro incidente se dio, con los agentes, que tuvieron que rociarle en la cara el "spray" irritante.
Al final tuvo que pagar una multa de 200 dólares por irrespeto y alteración del orden público.
Dayanara Dunn, prima hermana de Vicente Mosquera admitió que el boxeador le pegó el domingo en la mañana porque ella amenazó con golpear a la actual esposa de Mosquera, de nombre Anaika, tras los hechos del viernes.
La prima del púgil declaró que "el vino a mi casa con mi mamá y me pegó delante de mis dos hijos. Yo fui a la corregiduría y saqué una boleta de protección, pero me dijeron que lo acusara en la Policía de La Chorrera y no quise ir para no empañar su carrera. Yo lo perdono, pero no quiero que esté cerca de mi, ni de mis hijos", declaró casi entre lágrimas Dayanara Dunn.
"El Loco" le robó la calma a Puerto Caimito
"Nunca denuncié este hecho, porque la madre de él es muy amiga de la familia".