Entorno es todo lo que le rodea a usted y puede impactar directo en el desarrollo de su personalidad, su crianza, formas de relacionarse con otras personas, de manejar nuestros conflictos, la comunidad, la escuela, etc. Termina siendo casi como el aire que nos rodea y que sin permiso se mete a los pulmones y cuando nos llega a faltar entramos en una desesperada lucha con la muerte para poder sobrevivir.
En las organizaciones sucede igual. El macro entorno definido por Michael Porter es “una serie de factores generales del entorno que afectan en mayor o menor medida a casi todas las organizaciones”. Utilizando el marco denominado PESTEL, se permite identificar cómo las tendencias políticas, económicas, sociales, tecnológicas, ecológicas y legales, le afectan. De esta manera, el entorno no se presenta solamente como el aire que tiene que ser respirado para no morir. Es un entorno que puede ser observado, estudiado, analizado, entendido, descrito. DESNUDADO.
Como sistema humano, las organizaciones sociales mantienen una constante interacción con el entorno, lo impactan y son impactadas por él. Han tenido que aprender a adaptarse para lograr su supervivencia y continuidad. Como explica Charles Darwin, “no son los más fuertes de la especie los que sobreviven; ni los más inteligentes; quienes sobreviven son los que mejor se adaptan al cambio”.
Esta adaptación es la constante transformación de los procesos, la cultura, las ideologías, del SER mismo.
Las organizaciones del mercado están comprendiendo muy bien esta dinámica y a través de la planificación estratégica, intentan descifrar por ejemplo: cómo la política y la economía afectan las tendencias tecnológicas dentro de la organización, y cómo se combinan las económicas con las legales y estas afectan la ecología. Analizan las fortalezas de la organización para hacerle frente, y qué limitaciones deben superar para tener éxito en ese entorno lleno de oportunidades y amenazas.
Los estrategas de la planificación se permiten la creación de escenarios para mirar posibilidades del futuro de acuerdo con la dinámica que asuman estas tendencias. Frente a estos, se crean estrategias para enfrentar estas tendencias. El entorno es mirado aquí y ahora, pero también allá y en unos años. La implementación de cambios mantiene una constante dinámica para lograr el éxito, a pesar del movimiento que se genera en él. Todo es necesario para sobrevivir, mantenerse y generar rentabilidad. La competencia en el mercado obliga a cambiar viejos paradigmas que no generan fortalezas para nuevas oportunidades. Es una constante transformación que busca estar un paso delante de los competidores. Los resultados de esta transformación han representado cambios de la cultura, organizaciones, fusiones, sistematización de los servicios. El aumento del 8.1 % PIB en Panamá, da cuenta del éxito de estas estrategias.
La forma en que se relacionan las tendencias del macroentorno han generado históricamente muchísimas riquezas pero también un alto índice de pobreza en Panamá del 36% y un 3 % de pobreza extrema, esta situación, además de ser uno de los países con peor distribución de las riquezas, da cuenta de un serio desafío que tienen que enfrentar las instituciones y organizaciones.
Con respecto a las organizaciones sociales, Peter Drucker señala que necesitan mayor liderazgo y administración eficiente, mucho más que las empresas comerciales, ya que su motivación no es obtener utilidades. Les es necesario cambiar el paradigma del pasado en el cual sólo bastaban las buenas intenciones y una causa noble para obtener buenos resultados.
Según el informe sobre las Organizaciones no gubernamentales en Panamá, estas “impulsan grandes esfuerzos tendientes a promover la participación local en la formulación y ejecución de proyectos dirigidos en su gran mayoría hacia la clase más pobre y marginada del país”. Sin embargo, la gran mayoría de los proyectos ejecutados son de cobertura limitada, son pequeños y focalizados a grupos específicos, lo que no permite un impacto significativo en una región o en el país. Esto obedece principalmente a la limitación de recursos y de personal de base.
Contrario al informe de las ONG en Panamá, el informe del PNUD 2004 nos da pistas de un problema mayor. El gasto social en Panamá es bueno. Por ejemplo, del 2000 al 2004 se invirtieron en proyectos sociales un aproximado de B/685.00 a B/ 767.00 x habitante. Su explicación es que el gasto social no se caracteriza por ser insuficiente sino más bien por su bajo impacto.
El bajo impacto quiere decir que todo el dinero que se invierte no está afectando en nada los indicadores. Y esto no es un tema solamente de la ineficiencia y burocracia gubernamental. Es un tema del poco análisis del entorno que están realizando las organizaciones sociales, quienes tienen en su responsabilidad ayudar a hacer efectivas las políticas sociales para el logro de una ciudadanía plena de los panameños.
La dinámica que se da en el macro entorno se impone sobre las organizaciones sociales y las obliga a emprender un camino estratégico más que para sobrevivir, para responder a la realidad de pobreza que vive nuestro país y a la cual están llamadas a intervenir. Richard Hall explica que la “innovación y el cambio son procesos críticos para las organizaciones, no triviales”
Bernardo Kliksberg insiste en que es necesario enfrentar las causas que determinan el deterioro creciente de la región latinoamericana. Para ello propone cambios profundos en los modelos conceptuales y las políticas de desarrollo unido a una gerencia social adaptativa y de excelencia.
El ser adaptativa impone un nuevo estilo de dirigir y gerenciar las organizaciones sociales, llevando a crear nuevas culturas organizacionales, definida por Shein como “supuestos y creencias básicos, que son compartidos por los miembros de una organización, que operan a nivel inconsciente y definen una perspectiva de la organización sobre sí misma y de su entorno a partir de las cosas que dan por sentadas” Las creencias del pasado, de estar a la espera de los eventos, conflictos y problemas para actuar, en la actualidad no dan resultado. Está desfasada por su falta de efectividad.
Se requiere una cultura organizacional PROACTIVA.
Las organizaciones de servicio social debe ir más allá de explicar cómo ha influido el entorno para que la gente sea más pobre, más ignorante, más marginada, dedicando el tiempo suficiente a desnudar ese entorno para entenderlo, descifrarlo y permitirnos crear escenarios futuros, que además de asustarnos nos motive a crear estrategias impactantes para hacerle frente. Kliksberg sugiere que este nuevo perfil apunte a la capacitación para pensar en términos de escenarios múltiples, dado el carácter acelerado de los cambios y que a la vez busque desarrollar una total sensibilidad hacia los problemas de las comunidades y un compromiso ético con lo que son sus prioridades básicas.
La planificación estratégica de los servicios sociales, las redes de organizaciones, los proyectos a largo plazo, la eficacia y la eficiencia de los servicios, la gestión hacia la articulación social, el cambio de culturas organizacionales tradicionales y elitistas, deben ser los frutos de esta transformación de las organizaciones para dar respuesta a la exigencia de muchos panameños.
De esta manera, las organizaciones sociales volverían a respirar, a recobrar la vida y a dar vida a todas las personas que buscan en ellas una oportunidad para empoderarse, hacerse visibles, lograr la ciudadanía plena.