El Real Madrid acaricia ocho años después unas semifinales de Liga de Campeones, previo paso por White Hart Lane, donde tendrá que defender hoy (1:45 p.m.) la ventaja del partido de ida (4-0) ante un siempre voluntarioso Tottenham y el ímpetu de un estadio inglés que luchará hasta el final por el milagro.
Es a lo que se agarra el Tottenham, que en el Santiago Bernabéu pagó la inexperiencia de disputar los primeros cuartos de final de Liga de Campeones de su historia. A un milagro. Por eso, ha pasado la semana recordando viejas gestas que impulsen hacia la remontada.
El técnico del Tottenham, Harry Redknapp, dejó abierta la puerta a la posibilidad de que su equipo remonte el 4-0 porque, destacó, en el fútbol “nunca se sabe lo que pasará”.
Redknapp afirmó ayer que, pase lo que pase ante el conjunto español, los Spurs habrán hecho una “muy buena temporada”, en la que se clasificaron por primera vez para los cuartos de final del torneo continental.
Por su parte, el lateral izquierdo galés del Tottenham Gareth Bale confía en que la victoria de su equipo el pasado fin de semana en la Premier sirva para cambiar su suerte hoy.
“Habíamos tenido una racha difícil sin conseguir victorias, quizá empatando demasiados partidos y sin suerte, pero demostramos nuestra verdadera clase el sábado (3-2 ante el Stoke)”, dijo Bale.
En tanto que José Mourinho, técnico del Real Madrid, afirmó que “no” va a “cambiar a jugadores porque tengan tarjetas acumuladas” en el partido ante el Tottenham.
Cinco futbolistas del Real Madrid, Ángel di María, Raúl Albiol, Sergio Ramos, Ricardo Carvalho y Cristiano Ronaldo, están a una tarjeta amarilla de la suspensión. Si son amonestados se perderían el partido de ida de las semifinales, previsiblemente contra el Barcelona.
“Sabemos que es una situación complicada. Los jugadores tienen que ser inteligentes, saber cuál es su situación”, destacó el técnico portugués ayer en White Hart Lane.