El Real Madrid fue puesto en evidencia por un Racing muy mermado por las bajas, que a base de oficio y pundonor, no pasó apuros para mantener su puerta imbatida frente a un rival inoperante en ataque, que solo hizo un disparo entre los tres palos.
La esperada reacción del Real Madrid, tras la debacle de su visita al Levante, no se produjo y el Racing, que partía como víctima propiciatoria para servir de bálsamo al conjunto blanco, arañó un punto por el que fue ovacionado al término del partido.
Tanto Héctor Cúper como José Mourinho presentaron alineaciones inéditas. El técnico argentino, obligado por las bajas de cinco jugadores lesionados, tuvo que recurrir a un juvenil, Jairo, para suplir la ausencia del veterano Pedro Munitis y también debutaron como titulares Nahuelpan, Christian y Serrano.
Mientras, en el Real Madrid, Mourinho sorprendió dejando en el banquillo a Sergio Ramos y dio su primera titularidad en la temporada a Lass, Arbeloa, Callejón y Varane, pero sin hacer concesiones en ataque al mantener su confianza en el tridente formado por Özil, Cristiano Ronaldo y Benzema.
El Racing empezó plantando cara al Real Madrid en el centro del campo con una buena presión sobre Xabi Alonso. El Real Madrid ni pisaba el área del Racing ni la rondaba, y era el Racing el que llevaba el peso del juego volcándose hacia la banda derecha, donde Jairo, con descaro, se fue varias veces de Marcelo. Hasta el último cuarto de hora de la primera parte no empezó a achuchar el Real Madrid a un Racing que se replegó.