La guerra entre el Real Madrid y Barcelona no termina. Bombazos van y vienen después de que ambos clubes disputaron la Supercopa de España. Una batalla que ha dejado manchado a varios personajes: el técnico del equipo merengue, José Mourinho, y dos de sus fichas, Marcelo y Pepe; además de la estrella azulgrana, el delantero argentino Lionel Messi.
Hoy, la guerra continúa cuando en la página de internet defensacentral.com salió a la luz pública unos datos que demuestran que el malo de la película no está precisamente en el Real Madrid.
Y es que, aunque no lo crean, el “humilde” Messi ha cometido en los últimos siete “clásicos” más faltas que Pepe, el más señalado como ejemplo de la dureza merengue.
Es evidente que el argentino pierde cada vez más los papeles ante el Real Madrid. El delantero azulgrana es consciente de que los blancos no dan las facilidades que dan otros equipos, y es en igualdad donde a Messi le pierden los nervios. Así lo demuestran las estadísticas, que sitúan a un futbolista “ejemplar” como el argentino por encima de Pepe en cuanto a faltas. Y eso que su trabajo no es parar a los rivales, sino hacer goles.
Aquí están las pruebas.
Messi ha cometido hasta 20 faltas en los últimos 7 “clásicos”, entre los que aparecen los dos de la pasada Liga, la final de Copa, las semifinales de la pasada Champions League y la reciente Supercopa española.
Por su parte, Pepe cometió cuatro infracciones menos, si bien es cierto que una gracia de Dani Alves en semifinales de Liga de Campeones le privó de 120 minutos de juego.
El argentino se pasa de revoluciones cuando juega contra el Madrid, se transforma y muestra su verdadera cara. La de un chico prepotente, maleducado y mimado que va de mosquita muerta pero en realidad es un lobo con piel de cordero. Mal perdedor y mal ganador, el número de faltas no es la única mala acción reseñable del futbolista, que poco a poco se está quitando la careta para dejar ver a su verdadero yo.
En video.
Las cámaras del programa “Punto Pelota” captaron unas imágenes de Messi en las que dirigía gestos despectivos hacia el banquillo blanco. En las imágenes se puede observar cómo la estrella azulgrana hace el gesto de hablar a Mourinho, mientras celebraba el tercer tanto culé.