El Manchester United tratará de asegurar su clasificación a los cuartos de final de la Liga de Campeones, con una victoria sobre el Sturm Graz austriaco, en el estadio de Old Trafford, que le sirva para terminar con la racha de empates logrados y la imagen ofrecida de conjunto conformista.
La superioridad en la Liga inglesa, que le ha permitido adquirir tanta ventaja como para relajarse y centrar sus esfuerzos en la competición europea, ha provocado que el Manchester United haya caído en un mal momento, especialmente en cuanto a la imagen ofrecida.
Sus últimos empates, frente al Valencia y el Panathinaikos, han llevado a que casi peligre su clasificación para la siguiente fase, a pesar del excelente comienzo y sólo su solvencia en Old Trafford le han evitado males mayores.
Entrenador y jugadores han reconocido que no se puede ser campeón de esta competición sólo venciendo en su propio estadio y han admitido que se han acomodado, como reconoció el técnico Alex Ferguson y el capitán Roy Keane.
"Obtendríamos mejores resultados si nos encontráramos en una situación comprometida y con mayor competitividad.La Liga inglesa está siendo un camino fácil y el problema es que los jugadores se han acomodado y no pueden responder al reto europeo con la garantía y concentración que debieran", aseguró Ferguson.
Además, un asunto extradeportivo ha centrado la atención del Manchester United, el problema del comportamiento del público que acude a los encuentros y no respeta las normas impuestas de permanecer sentados, por lo que han sido advertidos por el Ayuntamiento local de una posible sanción e incluso el cierre parcial.
Ferguson permanece pendiente de la recuperación del galés Ryan Giggs, que podría jugar como titular lo que aportaría un poco de apoyo a David Beckham, ya que no se encuentra en un buen estado de forma y el Manchester necesita jugadores que puedan abrir el juego por las bandas.
También preocupan los despistes y la propia debilidad defensiva del United, que comienza por la poca presión que ejerce el centro del campo y al que tan sólo la buena actuación del guardameta francés Fabien Barthez le salvó de la derrota contra el Panathinaikos.