Más allá del triunfo 1-0 del Plaza sobre el Tauro, las imprecisiones y el juego brusco se tomaron la cancha, mientras que en las gradas se vivía una frenesí alcohólico.
Al inicio del tiempo complementario cayó el aguacero, y con él se vieron algunas impertinencias, como decimos en buen panameño, en la tribuna. Desde mujeres hermosas en ambos bandos, hasta personas totalmente ebrias, con sed de violencia, animaban a su equipo en medio de los resbalones, ocasionados por el piso mojado, por el aguacero, combinado de litros de cervezas tirados por aficionados.El Maracaná vuelve a mostrar deficiencias de seguridad
La celebración del tanto smael Remacha, al minuto 90, tuvo detrás un cuento triste, gracias a un borracho impertinente. Cuenta un testigo que un infiltrado en la barra taurina resbaló desde el segundo piso de la gradería del estadio y fue a parar sobre el brazo de un niño si gozaba del fútbol.