Claves
- Victorias
- Miami obtuvo ante los Pacers su victoria número 78 de la temporada, igualando el undécimo mayor total en la historia de la NBA.
- Por el título
- La gran final de la liga comenzará mañana con Miami de local frente a los Spurs de San Antonio.
- Duelo Heat vs. Spurs
- Miami venció a San Antonio en los dos partidos que disputaron esta campaña, pero la verdad es que no se pueden tomar como barómetro para la final. Los Spurs le dieron descanso a cuatro de sus principales fichas en el primer encuentro, y el Heat tuvo a tres lesionados en el segundo.
- En la agenda
- Esta será la cuarta final para el Heat, campeones en 2006. Y han alcanzado la final en los tres años de la era del tridente conformado por LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh. Perdieron ante Dallas en 2011 y luego vencieron a los Thunder de Oklahoma City en cinco partidos el año pasado.
Su temporada. Su legado. Su reinado en la NBA. Todo eso en juego, y el Heat de Miami respondió como los campeones que son.
Lo hicieron con una soberana paliza. El Heat dice presente en la final de la NBA tras doblegar a los Pacers de Indiana, cuyas ilusiones de una sorpresa se diluyeron en un abrir y cerrar de ojos.
Al compás de 32 puntos de LeBron James y el despertar de Dwyane Wade, Miami disputará otra final de la NBA tras arrasar 99-76 con los Pacers en el séptimo partido de la serie por título de la Conferencia del Este.
Luego de una postemporada marcada por su bajo rendimiento, Wade aportó 21 puntos para los campeones vigentes de la NBA.
Miami tomó la manija del partido con 33 puntos en el segundo cuarto, manteniendo una amplia ventaja durante el segundo tiempo luego de seis reñidos partidos frente a los Pacers.
“Son un grupo fantástico de jugadores”, dijo Micky Arison, el dueño del Heat. “Hasta ahora, nos han ofrecido una temporada increíble pero aún falta mucho”.
Todo pudo haber terminado en fracaso en el séptimo partido. El Heat intercambió victorias y derrotas con los Pacers en los seis primeros juegos de la serie, y venían de su peor desempeño ofensivo en el sexto duelo.
Pero respondieron de forma arrolladora, pese a que su efectividad en tiros de campo estuvo por debajo del 40 por ciento.
“Pudimos cumplir con todos los recursos que teníamos a disposición”, expresó James.
El Heat estuvo al frente hasta por 28 puntos, una sideral diferencia en la que el marcador global previo al choque del séptimo partido tenía al Heat al frente 569-564.
El inicio no fue del todo dominante para los dueños de casa, abajo por seis en los primeros compases y luego 21-19 en contra tras el primer cuarto. Todo pintaba para otro final de infarto.
Ni de cerca. A falta de 5:08 por jugar, James le estrechó la mano al retirado futbolista David Beckham mientras se dirigía al banquillo. El Heat había sentenciado el duelo para entonces. Empleados de seguridad empezaron en esos momentos el ritual que ya es habitual en Miami: rodear la cancha con una soga amarilla para así mantener a raya a la gente durante la ceremonia de entrega del trofeo de campeón del Este.
“Alcanzar la final tres años seguidos es una gesta extraordinaria. Estoy contento de que hemos podido lograrlo”, dijo Wade.