Nos complace apreciar la manera vertiginosa con que aumentó el acumulado de la jugada del 5 y 6, que en un término de cuatro días prácticamente duplicó la cantidad que tenía al momento de implementarse el nuevo sistema de deducción.
La jugada bruta en base a las seis carreras válidas del 5 y 6 fue ascendiendo en función del crecimiento del acumulado, lo cual era de esperarse. Ojalá y las inscripciones permitan en las semanas subsiguientes la presentación de carreras balanceadas que den lugar a una favorable respuesta de los apostadores, quienes en lo que va de este mes han jugado B/.2,144,237.00.
Ahora bien, hay otro aspecto en donde todavía no estamos convencidos y es el relacionado al cuarto día de carreras y las tantas jugadas con las que se ha atiborrado el Programa Oficial de Carreras.
No fue posible obtener la información oficial sobre si la jugada de la trifecta (peregrina), se ha mantenido igual ahora que se instituyeron las Cuatrifectas en todas las carreras, pero lo dudamos.
Dicen que en la variedad está lo bueno, pero en materia de hípica y de apuestas, esta premisa no es ciertamente valedera, debido a que existen numerosas variables que inciden al momento que un individuo decide apostar un dólar a cualquier penco.
En Panamá y, particularmente en el ámbito hípico, somos los mismos; los hípicos constituyen de por sí una audiencia cautiva, por lo que la diversidad de jugadas y combinaciones no producirán el incremento esperado, sino que harán que el mismo dinero se reparta entre ocho apuestas en lugar de 4 ó 5 como se daba hasta hace poco.
La presentación de cuatro días de carreras no se justifica con la población caballar tan escuálida con que contamos. No estamos abogando porque se presenten menos carreras, lo que nos parece económica y prácticamente saludable es presentar 30 carreras repartidas en 3 días, en lugar de presentar las mismas 30 carreras débiles en cuatro días que al final se vuelven agónicos.
Si bien las apuestas han aumentado este año, no debemos ofuscarnos y perder de vista que somos "la misma gente en el mismo habiente" y al final pudiéramos destruir la extremidades de los animales y romperle los bolsillos al pueblo. ¡Ojo!.