El nigeriano del Chelsea, John Obi Mikel, fue sancionado ayer con tres partidos y 72,285 euros ( 93,661 dólares) por amenazar al árbitro Mark Clattenburg durante un partido ante el Manchester United el 28 de octubre.
Así lo informó en un comunicado la Federación Inglesa de fútbol (FA), que hace dos semanas había absuelto a Clattenburg de las acusaciones de racismo formuladas precisamente por el jugador.
Cuando se produjo este incidente, Mikel creía que Clattenburg le había dirigido insultos racistas, lo que supuso un atenuante al tomar la decisión.