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"El no, tan selecto Club de los 500"


Llegar a los 500 imparables en el béisbol nacional se ha constituido en una verdadera proeza en la carrera de cualquier pelotero, y las posibilidades de llegar ha tenido factores a favor y en contra.
Por ejemplo, desde 1993 en la ronda semifinal se incrementó la cantidad de partidos; el año pasado se aplicó un sistema que le daba a cada equipo 30 juegos en la ronda regular. Lógicamente las oportunidades de elevar las cifras de imparables crecieron en 50 por ciento.
Del otro lado está el bate de madera, que se volvió a usar el año pasado después de 24 años de ausencia, el cual reduce en alguna medida los marcadores abultados y que cualquier batazo "a mango de bate" se convierta en imparable.
José Solís llegó el pasado jueves a los 500 imparables de por vida en el partido que su equipo venció a Veraguas en el Omar Torrijos de Santiago, ante los lanzamientos de Alejandro Guerra.
El jardinero santeño arribó a la anhelada cifra en su primera oportunidad con el bate, siendo el número 13 en lograrlo. Es el segundo pelotero santeño que lo hace.
Esta misma temporada, el domingo 11 de marzo, David Rivas de Coclé también llegó a los 500 al darle hit al lanzador santeño Luis Marrugo.
Con 13 bateadores que han superado esta cifra y tres en los 600, todo parece indicar que el Club de los 500 no es tan selecto y que la carrera está por entrar los que tienen seis centenas o más.
LOS 13 BENDECIDOS
1992 fue el año en que se abrió el "grifo" cuando Eric Espino de Veraguas ligó el "hit" 500 frente a Bienvenido Cedeño de Chiriquí, en el Kenny Serracín. Eso fue el 26 de febrero.
Pasaron tres años para que Tomás Simittí de Coclé y Rodrigo Merón de Panamá Metro llegaran a esa cantidad; el primero lo hizo frente a Miguel Pérez de Metro, mientras que el segundo ante Edys González de Herrera.
La temporada más memorable fue la de 1997 luego que cinco peloteros se sumaran a la privilegiada lista. El metropolitano Rodrigo Orozco fue el primero ese año al darle el inatrapable a Bienvenido Cedeño de Chiriquí: siguieron Javier Degracia de Herrera ante Juan Quijada de Coclé, Manuel Rodríguez de Herrera frente a Elpidio Pinto de Los Santos, Rolando González de Coclé ante Rafael García de Herrera y terminó el santeño Luis Durán que lo logró contra Darío Agrazal de Coclé.
Virgilio Kaa se unió al grupo en 1998; el chiricano le pegó el indiscutible a Román Saldaña de Bocas del Toro. Rigoberto Villarreal de Coclé en 1999 también se metió en el club con un hit ante Luis Córdoba de Bocas del Toro en 1999.
Chiriquí tuvo alegría en el 200 con Rodolfo Aparicio, quien estampó su indiscutible ante el coclesano Elías Sáenz.
Ahora este año ampliaron la nómina David Rivas y José Solís.
LOS 600
Simittí, Merón y Kaa son los únicos miembros de la "junta directiva del Club de los 600".
Sin duda la carrera está en ver quiénes podrán llegar los 600 imparables de por vida y quizás sean pocos por el momento.
De todos los que actualmente están en los 500, tres están activos; Villarreal, Aparicio, Rivas y Solís. Y los mismos, a excepción de "Candelilla" Aparicio, han señalado que dentro de poco se van a retirar.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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