SE prevía como un simple partido amistoso entre colombianos y panameños, pero para los fanáticos era algo más que eso.
El juego se convirtió en una pelea por el honor entre los fanáticos, que acudieron al estadio para apoyar a sus equipos.
Con este pensamiento, a eso de las 7: 00 p.m. con un tranque interminable, los estacionamientos del Rommel se fueron llenando.
Lo curioso de todo esto, es que en las instalaciones del estadio, no había la cantidad de unidades de la policía para lidiar con los asistentes.
La cantidad de fanáticos fue tan grande que entraban como Pedro por su casa sin ser revisados adecuadamente.
Pero esta situación no fue impedimento para que fanáticos disfrutarán sanamente de este encuentro que al final favoreció a los colombianos.
El partido entre las "12"
En la entrada del área preferencial hubo un apagón por unos quince minutos que no desanimó a los presentes.