Hemos perdido la cuenta de las veces que la Secretaría de Carreras ha pisoteado una "orden" emanada del Cuerpo de Comisarios. No sabemos si es por error involuntario o si responde a una orden de arriba, en donde hay una fobia hacia los caballos que corren fuera de las apuestas, a pesar de que el reglamento lo contempla.
El caso más sonado últimamente lo encarna El Patrono, un ejemplar cuyo comportamiento al momento de la partida se ha tornado peligroso para los apostadores, debido a que en sus últimas carreras se ha dado la revuelta.
Ante esta situación, el Cuerpo de Comisarios -cuya fama está en el poco tino que los caracteriza- ha indicado en sus informes de las últimas semanas que "ordena que el ejemplar El Patrono siga corriendo fuera de las apuestas".
A pesar de ello, el sábado pasado este caballo salió previsto para competir en la cuarta carrera, en la que curiosamente había seis participantes, el mínimo requerido reglamentariamente para presentar una carrera en el Programa Oficial.
Y, como lo que mal comienza, no puede terminar bien, se vendieron jugadas con El Patrono, incluyendo el Pool de 4. Sabiamente, los comisarios decidieron, a última hora, que este caballo participara fuera de las apuestas para proteger a los que apuestan y, como era de esperarse, volvió a darse la revuelta. Lamentablemente, con ello también perjudicaron a los que no jugaron a El Patrono, porque al tener que dar dos dividendos, con la victoria del favorito, el pago se redujo significativamente.
Tenemos años de estar diciéndoles que si no les gustan las reglas, que las cambien, pero no sigan pasando por encima de ellas.
Este es un país de leyes y en cualquier momento se van tropezar con alguien que no se conformará con que justifiquen sus bribonadas diciendo que son errores y los llevará al banquillo de los acusados.