Motivado por el premio en metálico del Nobel y su vena de periodista, Gabriel García Márquez inició el andamiaje para levantar un periódico en Colombia el cual se llamaría “El Otro”.
En esa aventura de crear un medio para satisfacer su añoranza de los tiempos en que andaba corriendo detrás de las noticias, involucró a su amigo y también escritor Tomás Eloy Martínez y a Rodolfo Terragno para organizarlo, mientras él atendía compromisos relacionados con el galardón.
Martínez, contó años después, que mientras duró el proceso Gabo se mantenía en contacto con ellos, principalmente por teléfono, mientras seguía en sus ocupaciones.
Cuando todo estaba listo, con los estudios de factibilidad, el personal entrenado y la colaboración de capital privado, la salida de “El Otro” seguía demorándose sin justificación aparente.
En medio de todo “Gabo” comentaba que también estaba trabajando en una novela y que le era imposible hacerla y estar en el diario a la vez, así que pidió a sus amigos iniciar el tránsito sin él.
Obviamente, contó Tomás Eloy Martínez, que no quisieron hacerlo sin la presencia de Gabo, quien era pieza clave para el éxito.
Meses después García Márquez les dio la buena nueva de que había terminado y encontrado nombre para la novela: El amor en los tiempos del cólera.
“El Otro” nunca vio la luz, ya no hacía falta.