El grito de "Play Ball" se escuchó a través de todo el país, y el deporte pasatiempo nacional del béisbol profesional comenzó una nueva temporada con los peloteros latinoamericanos de grandes protagonistas.
Esta vez encabezados por la pelota ganadora que lanzaron los serpentineros venezolanos y el bate encendido que pusieron los toleteros dominicanos.
El zurdo Johan Santana, con los derechos Félix Hernández y Carlos Zambrano hicieron sentir de inmediato su calidad para guiar a sus respectivos equipos de los Mets de Nueva York, los Marineros de Seattle y Cachorros de Chicago a conseguir la victoria.
Dupla ganadora.
La primera fue para Santana con la ayuda de Francisco Rodríguez, quien como nuevo cerrador estelar, aseguró la victoria por 2-1 de los Mets ante los Rojos de Cincinnati.
Protagonismo criollo en el montículo de los Mets que vieron como el gran trabajo realizado por Santana y el cerrador Rodríguez fue la clave para ganar el partido inaugural de la nueva temporada.
Todo el mundo estaba pendiente de la nueva formación del bullpen de los Mets, su talón de Aquiles de la pasada temporada, y la prueba fue superada con honores tanto por Rodríguez como por J.J.Putz al sacar los últimos seis "outs" y asegurar la victoria del equipo.
Mientras que Rodríguez lograba su primer salvamento de la temporada después de completar 10 lanzamientos, ocho fueron buenos, y retiró a un bateador por la vía del ponche.
Santana (1-0) se quedó con el triunfo después de lanzar cinco entradas y dos tercios en los que espació tres imparables con una carrera limpia, regaló cuatro boletos y abanicó a siete bateadores con 99 lanzamientos y 62 "strikes", que le dejaron 1.59 de promedio de efectividad.
El zurdo estelar venezolano mantuvo el invicto en las últimas 18 aperturas que ha tenido desde el pasado 9 de julio.
Bien por los Marineros.
Félix Hernández lanzó ocho entradas con efectividad y fue respaldado con jonrones, como el que pegó su compatriota Franklin Gutiérrez, para que los Marineros derrotasen, 6-1, a los Mellizos de Minnesota.
El piloto Don Wakamatsu, el primer asiático-estadounidense que ocupa el cargo de piloto, disfrutó su victoria al darle toda la confianza a Hernández, que estuvo intratable.
Hernández (1-0) retiró en orden a los últimos 10 bateadores que enfrentó y abanicó a seis rivales, aunque toleró una carrera, cinco imparables y dio tres bases por bolas, los Mellizos dejaron a cinco corredores en las almohadillas en posición de anotar.
Si Hernández puso el control desde el montículo, sus compatriotas Endy Chávez se fue de 4-1, con una anotada; Gutiérrez de 3-1, dos anotadas, dos remolcadas y José López de 3-1, tres remolcadas.