El nuevo de revés de Irving Saladino ha de hacerlo meditar sobre el qué debe corregir para salir del atolladero.
Desde el 1 de junio de 2009, el campeón olímpico y otrora mundial ha cosechado una serie de derrotas que han puesto en duda su capacidad para recuperase y volver a capturar la cima del ranking mundial.
Las derrotas que ha sufrido Saladino en el 2009 se debieron, básicamente, a dos factores: el primero, las dificultades (en los tramos finales) en su corrida de aproximación a la tabla, y el segundo, simplemente a que sus rivales han sido mejor a la hora de la ejecución de los saltos.
No hay que darlo por acabado. El “jumper” colonense, de 27 años de edad, aún tiene potencial para hacerse sentir en los grandes escenarios del atletismo mundial. Es lamentable lo acontecido ayer en Doha, Qatar. Pero en esto del deporte tenemos que acostumbrarnos y, sobre todo, entender que hay momentos malos y buenos; infernales y sublimes.
Ejemplos de atletas que han tenido sus altas y sus bajas los hay y a montón. El norteamericano Dwight Phillips, quien arrebató a Saladino el título mundial en el 2009, puede dar fe de ello. Luego de tres años en la penumbra, masacrado por el desánimo y las constantes lesiones, el estadounidense se levantó para, como el ave Fénix, resurgir de sus cenizas y levantar el vuelo hacia la gloria.
El del atleta colonense no es el caso de Iván Pedroso, a quien el desgaste de los años le ha cortado la capacidad de vuelo. No, este no es el caso.
Saladino tendrá que entender que hoy el escenario pinta distinto. Hay rivales que, como Phillips, Mokoena, etc., están mostrando consistencia. Habrá que entregarse más, concentrarse más, aceptar críticas y corregir detalles.
En los momentos difíciles es cuando un verdadero campeón ha de mostrar su personalidad y sacar su casta.
Confiamos en que el C-3 volverá a ser el de antes, en que hallará ese camino del triunfo. Aún quedan misiones pendientes, pues ganar el oro en los Mundiales de Atletismo del 2011 y en los Juegos Olímpicos de Londrés 2012 son las próximas grandes metas.