El Real Madrid se despidió ayer de la Liga española con una victoria de local por 3-1 ante el Espanyol, que significó a la vez el último partido del mexicano Javier Aguirre al timón del equipo periquito.
El astro madridista Cristiano Ronaldo no jugó por resentirse, en el calentamiento, de una lesión en la pierna izquierda, pero Gareth Bale anotó su gol 15 del campeonato a los 64 minutos, Álvaro Morata amplió con un doblete a los 86 y 91, y el Madrid cerró el torneo con su primera victoria en los últimos cuatro partidos.
El arquero Iker Casillas sí fue titular en el Madrid, con visos a rodarse de cara a la final de la Liga de Campeones que los blancos deben disputar contra el Atlético de Madrid el próximo sábado.
Cristiano, pese a no ver acción ayer, se consagró como el máximo anotador del certamen liguero con 31 anotaciones.