El Real Madrid recibe hoy, en el estadio Santiago Bernabéu, sin tiempo para José Mourinho de trabajar en la mejoría del equipo y corregir aspectos que no le gustaron en la visita a Anoeta, a un Espanyol que lleva 14 años sin ganar en Chamartín.
Un Real Madrid en plena construcción y con pocos cambios, ya que justifica Mourinho que en este momento le interesa la estabilidad del once titular por encima del cansancio, vuelve a comparecer en el Bernabéu. Busca prolongar la buena línea de resultados, tras sus triunfos ante Osasuna y Real Sociedad, y dar un paso adelante en el juego, tomando como modelo el encuentro europeo ante el Ajax holandés.
En seis días, jugarán los madridistas tres encuentros. El lógico cansancio que acumulan los titulares no conducirá a Mourinho a rotaciones, además aumenta a cinco el número de bajas por lesión. El último en caer ha sido Sergio Canales, con un fuerte esguince de tobillo.
El joven jugador madridista engrosa una lista de ausencias por lesión junto a Raúl Albiol, Ezequiel Garay, Fernando Gago y Kaká. La atención la centrará el recibimiento de la afición madridista a su entrenador tras el capítulo de Mourinho con la Federación portuguesa. El Real Madrid no le permite dirigir a su selección dos semanas y el técnico admitió que está triste.
Su frase "estaré diez días de vacaciones", cuando llegue el parón liguero por los encuentros de las selecciones, será juzgada por una afición que ya exigió un mejor fútbol.
Todo indica que el técnico madridista repetirá el equipo que ganó con sufrimiento en Anoeta (1-2). El único cambio por el que podría apostar sería la entrada de Karim Benzema de inicio, pero las posibilidades son escasas tras el "tirón de orejas" que se llevó , cuando Mou dijo que debe aprender desde el banquillo.
Mientras, el Espanyol aterriza en un estadio como el Santiago Bernabéu y un rival como el Real Madrid, que le obligarán a ofrecer su mejor versión y a multiplicar sus prestaciones como visitante, después de caer en Villarreal (4-0) y de haber obtenido la pasada temporada sólo once puntos lejos de casa.
Romper una racha de catorce años, sin ganar en Chamartín, será el gran reto del conjunto dirigido por el técnico Mauricio Pochettino.