En su última aparición pública, Tiger Woods mandó tres pelotas de manera consecutiva al agua. Evidentemente, la exhibición no salió como se esperaba y a la vez quedó claro que su regreso puede tardar un tiempo más.
Sus ansias de volver a la cancha están presentes, sin embargo, él se tomará el tiempo necesario para recuperarse de sus dolencias y recuperar la confianza.
"Por ahora no hay fecha (para la vuelta a las canchas). Estoy tratando de sentirme más fuerte y agarrar ritmo. Tengo muchas ganas de jugar el Quicken Loans y otros eventos, pero todavía no hay nada concreto", aseguró Woods.
A pesar de ello, el golfista estadounidense admitió que su regreso puede darse en cualquier instante.
"Mi retorno podría ser la próxima semana o el próximo año, la verdad es que no lo sé".
La última vez que Tiger participó en un torneo fue en agosto del año pasado. En esa oportunidad, terminó décimo en el Wyndham Championship.
El resultado no es malo, pero antes de lograr el top-10, Tiger había tenido irregulares desempeños en la temporada 2015.
De seis cortes que hizo, solo logró ubicarse entre los 25 mejores en tres oportunidades. Además, falló el corte en otras cuatro ocasiones e incluso firmó la peor tarjeta de su carrera en un torneo del PGA Tour: 82 golpes.
Que Tiger haya perdido su magia (al menos eso parece) no es producto del paso de los años. Hay que considerar que el ex número uno del mundo superó una crisis personal y que ha sido aquejado por las lesiones de la rodilla izquierda, el tendón de Aquiles de la pierna derecha, el cuello, el codo izquierdo y últimamente en la espalda.
Woods siempre hace el golf un poco más atractivo y no es para menos. En su vitrina hay 14 majors, 79 títulos del PGA Tour y 683 semanas como el mejor golfista del mundo.
El otrora número uno del mundo cumplió en diciembre pasado 40 años, en cualquier otro deporte esto sería una excusa para retirarse, pero este no es el caso ni de Woods ni del golf. El norteamericano todavía quiere darle algo más a la disciplina que lo llevó a la fama mundial.
Tiger explicó que trabaja duro en el juego corto en su campo de prácticas al aire libre y que continúa practicado el swing, el cual precisamente no ha lucido muy bien.
Mientras Woods medita su regreso al green, al menos tendrá la certeza de que siempre seguirá ligado a este deporte. Actualmente participa en exhibiciones, eventos benéficos y también es uno de los cuatro vicecapitanes del equipo de Estados Unidos para la Ryder Cup que se jugará del 30 de septiembre al 2 de octubre en el Hazeltine National Golf Course, (Minneapolis).
79
triunfos en el PGA Tour registra Tiger, la segunda mayor cantidad de la historia.
524
puesto que ocupa actualmente Tiger en la clasificación mundial. Antes había estado 683 semanas en el primer lugar.