Al parecer el retorno del jinete Luis Arango a Panamá es un hecho.
Tras una fugaz participación en el circuito de La Florida, el látigo panameño se presta a comenzar de nuevo aquí, donde en los últimos tres o cuatro años se consagró como el mejor.
Hasta ayer jueves, Arango apenas figuraba en la estadística del hipódromo de Calder (Miami) con nueve éxitos en 110 participaciones y los ejemplares que condujo solo cobraron $229,236, a diferencia de Luis Saez - otro panameño-, que comanda la lista con 94 victorias en 397 oportunidades, 66 segundos puestos y 59 terceros para $1,518,823 en ganancias.
Sin lugar a dudas se esperaba más de Luis Arango, pero cuando se llega a un medio en el que un número importante de jinetes está afincado y controla mayoría de los espacios, se hace harto difícil.
Arango no parece tener la intención de “cambiar de tolda” como han hecho muchos en EE.UU. cuando no facturan y buscan hipódromos menos difíciles para ir ascendiendo.
Como quiera que sea el espectáculo y la afición panameña sale ganando con su retorno, debido que es un látigo de primer orden que aquí no demorará en controlar mucho territorio.
Ojalá sus colegas, muchos de igual nivel, jueguen limpio y pongan todo su empeño para que se vea un competencia leal.
Lorenzo Lezcano es líder absoluto en nuestro medio y junto a él profesionales como Félix Salgado y Ángel Rivas tendrán que apretar, porque ya regresa el que a todos los ha puesto a temblar.