Franck Ribéry vuelve para medirse a España en el amistoso de mañana, medio año después de su última cita con los "bleus" y tras haber superado un rosario de lesiones, un retorno que amenaza con revolucionar el dibujo táctico galo, que se encuentra con demasiada oferta para el lateral izquierdo.
El jugador del Bayern Múnich aparece como imprescindible en el once francés, pero en numerosas ocasiones ha expresado que su puesto natural es la banda zurda, un lugar en el que se ha hecho fuerte el barcelonista Thierry Henry, otro de los intocables para el seleccionador Raymond Domenech.
Pero el verdadero duelo se perfila entre un joven Ribéry que reclama galones en la selección y un Henry que, con su capitanía, no parece dispuesto a dejar que nadie le discuta su hegemonía.