El Estadio Rommel Fernández cobra vida, intensidad. Ya en sus remozadas entrañas se están dando los últimos retoques que lo convertirán en uno de los coliseos más imponentes en la región.
Decía doña Mélida Gutiérrez (q.e.p.d.), madre de Rommel, que el de su hijo era mucho nombre para dicho coliseo, pero quizás, si sus ojos hubiesen visto la estructura actual, su opinión fuese distinta.
Desde el ‘Rey’ Pelé, quien pisó el césped del coliseo juandieño un 19 de marzo de 1971, cuando vino con el laureado Santos de Brasil; pasando por el legendario jugador uruguayo Enzo Francescoli, el salvadoreño Jorge ‘El Mágico’ González, entre otros. Sí, el Rommel no tiene la mística de los grandes escenarios del fútbol mundial, pero los nombres que han desfilado por su engramado dan testimonio de que allí se ha vivido y respirado fútbol de calidad.
Fue en agosto de 2007 cuando el ex presidente Martín Torrijos dio a Arturo Diez, de la empresa APROCOSA, la orden para la remodelación, cuyo costo fue de B/19 millones (cifra estimada al principio).
Escenario atlético.El que fue escenario de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en 1970, y de los Bolivarianos, en 1973, no sólo servirá de albergue al fútbol, sino a la disciplina del atletismo que, en los últimos tiempos, tantas glorias nos ha dado con nombres ilustres como los del campeón olímpico de salto largo, Irving Saladino, y el subcampeón mundial de los 200 metros lisos, Alonso Edward.
La pista sintética de poliuretano, material certificado por la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), será la más moderna en Centroamérica. La pista es de clase 2, una de las mejores calificaciones que otorga el organismo. La empresa italiana MONDO –de vasta experiencia en estos menesteres (instaló la pista del Nido de Pájaros en Beijing, por ejemplo)- es la encargada de la instalación.
Además, estará el área de campo, donde se realizan eventos como lanzamiento de jabalina, martillo, entre otros, y a ambos lados dos carriles, con sus respectivas fosas, para las pruebas de salto.
“En Centroamérica no existe ningún coliseo como este; para mí, es el más moderno de la región”, sostuvo Diez, presidente de APROCOSA.
Explicó que el remozamiento del Rommel no ha sido fácil, ya que –dijo- “no es lo mismo empezar una obra de cero que remodelarla”. “En el camino hemos tenido que ir corrigiendo y cambiando cosas”, manifestó.
Aseguró que la cancha de juego del Rommel es ahora la mejor de la región. “Yo he visitado otros en Centroamérica y no he visto ninguna (cancha) como ésta”.
La gran obra está a punto de ser entregada y se espera que en los Juegos Centroamericanos de abril próximo luzca sus mejores trajes.