El Salvador logró conquistar el II Torneo del Circuito de La Confederación Tenistica de Centroamérica (CONTECA) que se disputó en las canchas del Club de Cerro Viento y el Centro Fredd Maduro y que contó con la presencia de 140 jugadores.
El segundo lugar fue para la representación de Guatemala, Panamá logró meterse en la tercera casilla, Costa Rica terminó después y Honduras ocupó la última plaza del evento deportivo regional.
Mientras que Nicole Arosemena le dio el único título a Panamá ayer al superar a la guatemalteca Paulina Schippers por parciales de 5-4 (7-2) y 4-0 en partido correspondiente a la categoría hasta 14 años de edad.
El duelo salvadoreño por el campeonato de la división hasta 18 años masculino lo ganó Rafael Arevalo a Klaus Falkenberg por 7-5 y 6-3 en la superficie de cemento del Club de Gol de Panamá. Liz Cruz de El Salvador también sumó su segundo título en el CONTECA al doblegar a su hermana Miriam Cruz por 6-3 y 6-2.
Por otro lado Cecilia Laines de El Salvador se llevó los máximos honores en la categoría hasta 14 años femenino al vencer a la chapina Andrea Weedon por marcador de 6-4 y 6-0.
Guatemala se hizo de la categoría hasta 12 años masculino donde tuvo a Andrés Bucaro como mejor carta tras vencer en la final a su compatriota Christopher Díaz en dos sets 5-3 y 4-2.
En la de 14 años el campeón es Oscar Escobar de El Salvador quien no tuvo mayores obstáculos para ponerse 6-3 y 6-0 a Christian Saravia de Guatemala.
En la categoría hasta 12 años femenino las mejores sobre la arcilla fueron Paulina Schippers y Stephanie Weedon que vencieron en la lucha por la supremacía a las panameñas Nicole Stanziola y Nicole Arosemena por parciales de 1-4, 5-3y 5-4 (5) respectivamente, por su lado en la rama masculina se hicieron del primer puesto los chapines Andrés Bucaro y Christopher Díaz al dejar de un lado a Eddie Cohen y Manuel Marengo de Costa Rica con un marcador de 4-0 y 4-0.
El título en la categoría de 18 años femenino en dobles fue para la pareja conformada por Miriam Cruz y la salvadoreña Ivonne Rodezno que vencieron a Liz Cruz y Ana Osorio al retirarse una de las jugadoras por enfermedad.
A veces su propia madre fallecida era el objeto de sus súplicas: “Cuando Roberto iba a pelear con Esteban de Jesús le dije que pelara los ojos pues iba a caer en el primer asalto. El no me creía. Cuando empezó a pelear ¡pam! lo tiraron al suelo. Yo llamé a mi mamá: Ceferina García levanta a Roberto de allí y que salga bien de esa pelea”.
Parece que los ruegos fueron escuchados porque Roberto se levantó para rematar de forma espectacular a su adversario.
En más de una ocasión Doña Clara no resistía ver los combates de su hijo. Crusifijo en mano rezaba y rogaba a Dios de corazón que todo saliera bien. Eran sus hijas e hijos que se encargaban de decirle que la odisea había pasado y que Roberto había triunfado.