Esta ha sido una semana muy confusa para nuestro fútbol debido al fracaso de la Sub-23, y nos hemos olvidado de la selección mayor.
Se han perdido horas preciosas en temas sin sentido; en tanto, Guimaraes no ha presentado un informe del rendimiento deportivo de la selección Sub-23, ni se ha mencionado nada de la mayor.
Si pensamos que a punta de nombres vamos a clasificar, estamos equivocados, porque mientras nosotros estamos hablando sobre si Guimaraes debe renunciar o no, los salvadoreños jugaron anoche con Trinidad y Tobago, el 23 lo hará con Venezuela y el 26 de marzo choca con Anguilla, en la revancha por las eliminatorias a Sudáfrica.
¿Y Panamá? Bien, gracias, seguimos confundidos, durmiendo el sueño eterno, sin partidos amistosos y sin un plan claro a la vista.