Celestino Carbonell es un fenómeno. No importa si es el Presidente, el Caribe o el Velocidad, para él y su cuadra no hay carrera imposible.
Hace cuatro días, contraviniendo la mayoría de los pronósticos, ganó la 79 edición del Clásico Presidente de la República con su caballo Drago y sumó su segunda victoria en esta carrera, un récord del cual muy pocos pueden ufanarse.
A los dos clásicos Presidente se pueden añadir igual cantidad del Internacional del Caribe y el Velocidad, amén de incontables figuraciones en carreras dentro y fuera del país.
¿Suerte?. "Una vez puede ser suerte; dos veces casualidad, pero tres o cuatro veces es mucha suerte", respondió el propietario del Stud La Marea, a pregunta de Panamá América, minutos después que su pupilo Drago eclipsó a la comunidad hípica en la carrera del domingo, que tuvo más de 90 mil dólares en premios.
"Lo que pasa es que en nuestra cuadra programamos lo que vamos a hacer, en lugar de estar conversando de que éste es hijo de éste y papá del otro", explicó el ex propietario de los triple coronados y campeones del Caribe, Leonardo y Spago.
"Nosotros estamos en lo que estamos", insistió tras revelar que la victoria de Drago le causó más felicidad que todas las victorias anteriores, debido a que parecía u "imposible".
Carbonell aseguró que en su establo se programan y estudian las carreras y no se escatiman esfuerzos en gastar para poder mantener los caballos en buenas condiciones.
Sobre el futuro de Drago, dijo que en los próximos días se decidirá si correrá en Venezuela o Puerto Rico, países en los que se realizarán competencias internacionales en los meses por venir.
El secreto de Celestino
Sus caballos han ganado dos veces el Clásico Presidente e igual cantidad el Internacional del Caribe.