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El Sector Público y la Competitividad (II)

Cómo combinar, en forma optima la inversión en instalaciones de educación, salud, carreteras, agua potable, viviendas, etc. es una ciencia y una técnica administrativa que debe incorporarse de nuevo para hacer un uso más efectivo de los recursos. Hay que responder a las demandas de la población con objetivos, metas, orden y programación.


Si bien las políticas "macroeconómicas" para crear estabilidad y crecimiento son poderosas, ya que orientan a todos los ciudadanos por caminos de oportunidades reales, una vez creado el ambiente estable para crecer cobran singular importancia las políticas "micro", o sea las que permiten que funcionen los mercados y los orientan para lograr metas nacionales. Las políticas micro pueden dejar que funcionen los precios como guías a consumidores y productores o pueden alterarlos para favorecer a sectores, regiones, industrias especificas o cierto tipo de consumidores. Pueden subsidiar o penalizar, abrir o cerrar oportunidades, desviar actividades. De esta capacidad es que se aprovechan los clientelistas para obtener un beneficio propio, con frecuencia imponiendo un costo a la mayoría del país y reduciendo la competitividad nacional.
El tema es amplio y complejo. Trataré solo algunos aspectos de políticas públicas de carácter "micro" que sobresalen en el contexto de la competitividad.
La aplicación del recurso público. Es obvio que el presupuesto nacional canaliza importantes recursos a producir "servicios y bienes públicos". Estos son los que crean un amplio beneficio a la comunidad, real y medible, que no los pueden captar la actividad empresarial en forma privadamente rentable y no los produce. Ejemplos abundan: la seguridad ciudadana, la salud y las vacunas, la educación e información. Hoy el recurso público no es tan escaso como hace pocos años y la expansión del canal presagia un aumento sostenido de los mismos. La preparación de un programa de inversiones públicas y de un presupuesto de gastos a cinco años, extendido cada año, permite enfocar y anticipar necesidades para asignar prioridades que maximicen el impacto y la rentabilidad social de la inversión: mayor beneficio a la máxima población posible. Lo opuesto es hacerlo anualmente con base a las presiones y circunstancias del momento. La experiencia demuestra que es más efectivo, beneficioso y competitivo hacerlo con una programación movible y flexible que cumpla objetivos explícitos. Cómo combinar, en forma óptima la inversión en instalaciones de educación, salud, carreteras, agua potable, viviendas, etc. es una ciencia y una técnica administrativa que debe incorporarse de nuevo para hacer un uso más efectivo de los recursos. Hay que responder a las demandas de la población con objetivos, metas, orden y programación. Lo mismo se aplica el gasto público en servicios administrativos de toda clase.
La función del sector público debe responder a demandas establecidas en la arena política. Pero con base a la aplicación de recursos públicos hecha con racionalidad administrativa eficiente, efectiva y focalizada, de lograr metas y resultados explícitos y medibles al menor costo posible. Así se separa el clientelismo del logro del bien común.
Subsidios. A buena hora el gobierno ha tratado de eliminar subsidios productivos de diferentes tipos que se dan como incentivos. La técnica dice, si la actividad es rentable, no necesita el subsidio. Si necesita el subsidio para sobrevivir, no es rentable de por sí y los recursos invertidos en ella pueden invertirse mejor en algo que si pueda competir. Conceptualmente se justifica un subsidio "temporal" (dos a cinco años) mientras se aprende y se "levanta vuelo". Pero en la práctica lo temporal, por presiones políticas, se vuelve permanente creando serios costos sociales. Ejemplo, la exoneración del impuesto de inmueble a la construcción. Abarata el costo al comprador de la vivienda, aumenta la demanda, favorece la coyuntura si hay recesión. Pero hoy, con un auge de construcción no se necesita y se pierden recursos públicos para hacer precisamente la infraestructura adicional necesaria para acomodar la nueva construcción. El precio por metro de construcción ha subido más de 100% en pocos meses por aparente (¿será real?) exceso de demanda. ¿Donde se quedó el subsidio del impuesto?. En el bolsillo del promotor. El beneficio legítimo que este ya deriva del aumento de precio no requiere un subsidio que por demás es dañino a la comunidad.
Los subsidios pueden ser útiles pero no por sectores. Ejemplo, subsidios tributarios o presupuestario a la aplicación de tecnologías, a la capacitación de la gente, a las exportaciones, aplicadas en términos generales a todos los sectores pueden inducir crecimiento mientras se aprende y se descubren nuevas opciones con base a lo que los mercados señalen. Son neutrales entre sectores, contribuyen a la competitividad y evitan distorsiones costosas.
Competencia y Monopolios. Las entidades públicas que se han creado para fomentar la competencia, proteger al consumidor y regular a los monopolios, como el Ente Regulador de los Servicios Públicos, La Autoridad de Protección al Consumidor, La Superintendencia Bancaria, la Comisión Nacional de Valores, la Autoridad Marítima, la del Transporte (ATTT), tienen la función primordial de proteger al consumidor, fomentar la competencia y los mercados abiertos y reglamentar actividades económicas de características propias para contribuir a la competitividad, la productividad, la estabilidad y al desarrollo amplio y sostenido. En general, ellas han cumplido sus funciones bastante bien y siguen desarrollando sus capacidades para lograr su cometido. De nuevo, hay que prevenir que la politiquería y el clientelismo desmeriten su valiosa función y su fortalecimiento institucional.
Las políticas microeconómicas pueden inducir crecimiento y competitividad o pueden distorsionar y estancar. A la presión clientelista y sesgada hay que confrontarla con transparencia, información y conocimientos y criterios pragmáticos de causa y efecto, de acción y resultados y de medición del bien común, de los beneficios y costos reales de cada acción para obtener buenos resultados.
Las políticas microeconómicas pueden inducir crecimiento y competitividad o pueden distorsionar y estancar.
Las oportunidades de empleo en el área son muy escasas. La principal actividad durante años fue la pesca artesanal de peces y camarones, la explotación de los manglares y, en menor escala, el turismo hacia las islas del Golfo de Chiriquí.
La labor de la pesca artesanal fue muy rentable; en el lugar se establecieron empresas comercializadoras de peces y productos del mar, pero la disminución de peces y camarones y el incremento de los gastos de las embarcaciones se duplicaron por el alto costo del combustible.
Estas situaciones provocaron que cinco empresas se retiraran del área.]


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285442
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América