El descalabro de Tiger Woods en el Open Británico el pasado viernes tiene muy pocos precedentes en su carrera profesional a lo largo de los 'majors'. En concreto sólo uno: el US Open de 2006. Éstos son los únicos dos casos en los que el posiblemente mejor jugador de todos los tiempos no superó el corte en un grande.
Su casi inmaculado currículum tendrá que sumar un nuevo borrón, uno de esos que a un jugador tan perfeccionista y tan acostumbrado al éxito como él le ha tenido que doler en el alma. Y es que Tiger sólo cuenta en su carrera como profesional con cinco casos en los que no pasó la criba. Desde que se hizo profesional en 1997, ha recibido pocos revés como el del pasado viernes.