El Sevilla, vigente campeón de la Copa del Rey, se desmelenó ayer con una goleada (3-0) que lo hace pasar por tercer año consecutivo a las semifinales de este torneo y que además, impidió que un desconocido Villarreal lograra llegar por primera vez en su historia a esta ronda de la competición.
El entrenador sevillista, Gregorio Manzano, enseñó desde la alineación inicial que el empate a tres de la ida le servía para pasar con otro empate en el Sánchez Pizjuán por menos goles y sacó una poblada defensa con tres centrales en la que debutó en lateral derecho catalán Sergio Sánchez esta campaña, después de superar una cardiopatía que lo ha tenido de baja algo más de un año.
Pese a este planteamiento, el Sevilla logró tres tantos (Renato, Kanouté y Alexis) y pudo marcar alguno más ante un adversario que en nada se pareció a ese que marcha tercero en la tabla de Primera cuando se ha cumplido ya la primera vuelta de la Liga.