Una sonrisa sincera. “Hola”, dijo Wendy. ¿Que cómo estuvo la competencia? “¡Muy difícil! Me emociona mucho haber llegado de primera, sobre todo, porque es la primera vez que compito en una carrera de adultos”, expresó la campeona con ligero agotamiento, después del arduo recorrido del triatlón.
Envidiables condiciones físicas captaron la atención de los presentes. Wendy Ducreux, de solo 13 años de edad, había cruzado por vez primera una meta “sprint” (750 m de natación, 20 km de ciclismo y 5 km de carrera) siendo ella y nadie más quien dejara las huellas que sus compañeras de batalla borrarían al tratar de alcanzarla.
Esta es la biografía de una chica que, a pesar de su corta experiencia en una disciplina de alta exigencia física, logró que su naturaleza dejase atónitos a quienes creían que el triatlón tenía edad.
Wendy tiene mucho en qué pensar: están los CODICADER (Juegos Deportivos Estudiantiles) y los primeros Juegos Olímpicos Juveniles en Singapur 2010.
El apoyo para Wendy es total. Sus padres, sus hermanos, sus mascotas, todos confían en esta atleta que sueña con levantar la bandera panameña en unos Juegos Olímpicos.
México fue el año pasado una conquista real. Una competencia de triatlón donde, acompañada de su orgullosa madre, obtuvo audazmente el primer lugar.
Pero si nos vamos a los circuitos locales, la categoría 12-13 años del triatlón nacional fue acaparada por el talento de nuestro inspirador perfil.
Sus entrenamientos son monitoreados por su instruido mentor, Marcos Antonópulos, quien a base de una metodología dinámica y, sobre todo, recreativa, ilumina el sendero que Wendy más adelante caminará con los ojos cerrados.
Si fuera poco, en el colegio las notas reflejan una dedicación académica que, compartida con el deporte, hacen de Wendy una atleta integral, una atleta excepcional.
Dada la capacidad de esta niña, una ilusión nace. Una carta olímpica se nos presenta en bandeja de plata italiana. Sin embargo, el desarrollar al máximo sus dotes de triatleta será la responsabilidad de quienes la estiman.
Por nuestra parte, nos honra rendir loor a la que llamaremos: la princesa del triatlón panameño.