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El sombrero que no era de Panamá


Suele aparecer en esos correos por internet dedicados a las curiosidades de este mundo o en los programas de preguntas y respuestas de la televisión: ¿Cuál es el origen del sombrero de Panamá?
Y aunque lo obvio del interrogante nos hace suponer que la respuesta no debe ser Panamá (no habría ninguna gracia si así fuera) nada nos conduce al verdadero origen del sombrero: Ecuador.
En mis últimos días en suelo ecuatoriano entrevisto a tejedoras, exportadores y conocedores de la rica historia de este famoso sombrero y sé por ellos que este curioso problema de identidad amenaza con terminar una tradición que lleva más de 100 años.
Antes de que se construyera el Canal de Panamá, los comerciantes ecuatorianos mandaban sus sombreros por el Océano Pacífico hasta ese país donde tenían sus agentes, me cuenta en su despacho Kurt Dorfzaun cuando le pregunto el origen de la confusión.
"Los agentes se iban al otro lado del istmo y de allí mandaban a Europa. Entonces la gente no pedía al Ecuador, pedía a los comerciantes de Panamá que compraban de los ecuatorianos".
Dorfzaun, un alemán de 82 años que hace décadas exporta estos sombreros, vive en Cuenca, la tercera ciudad del Ecuador ubicada a más de 2.300 kilómetros a nivel del mar.
Cuenca es la sede histórica de las exportaciones del Panama hat y las sierras de los alrededores el escenario donde cientos de tejedores hilan con sus manos la paja toquilla, la materia prima de estos sombreros.
La paja llega a la zona serrana desde Manabí, una provincia costera con un clima muy particular según me explica Otto Pachay, presidente de la Asociación de Tejedores de Paja Toquilla de Montecristi.
"Acá en Manabí hay ciertas partes en la montaña que tienen un clima muy especial. Estamos muy cerca de la playa lo que hace pensar inmediatamente en un clima tropical, sin embargo hay zonas de clima frío y allí es donde la paja se da. Son áreas frías que casi siempre pasan nubladas, lo que permite que el suelo pase húmedo la mayor parte del tiempo".
En Montecristi, ciudad desde donde Pachay conversa por teléfono conmigo, se tejen además los sombreros "superfinos", es decir, la "Fórmula 1" de los sombreros Panamá.
Mientras los sombreros de la sierra se confeccionan en cuestión de días y se pueden exportar por un precio que va de 8 a 10 dólares, los "superfinos" (más hebras por pulgada) tardan meses en tejerse y se venden al exterior por unos 500 dólares.
Desde esa ciudad ecuatoriana, Pachay no deja dudas de cuál su opinión sobre el problema de identidad que sufre uno de los históricos productos de exportación de este país: "Nosotros no le llamamos sombrero de Panamá. Todo el tiempo le llamamos sombrero Montecristi al que es de Montecristi y a los sombreros tejidos en Cuenca le llamamos sombrero cuencano".
"Es triste decirlo pero a muchas personas se les habla del sombrero Montecristi y ellos no saben lo que es. Pero cuando le nombran un Panamá enseguida lo relacionan con el sombrero. Eso es lo que nosotros estamos tratando de cambiar. Cambiar la forma errónea de llamarlo y por supuesto traer para Ecuador toda la atención. Por algo el sombrero Montecrisiti está considerado el mejor del mundo. Estamos recuperando el nombre y el prestigio".
En Cuenca, Dorfzaun menea su cabeza y para expresar su desacuerdo utiliza un ejemplo "automovilístico": "El Panamá es el mejor sombrero de paja. Ya tiene un nombre. Vayan a la Mercedes y digan "oiga, por qué llama usted Mercedes al carro, por qué no le pone Citroen o Ford"".
¿Por qué le quieren quitar el nombre? ¿Qué le importa al Ecuador? Todo negociante hoy en día, todo el mundo sabe que el sombrero Panamá es hecho en Ecuador".


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272050
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América