Deportes

El sonido del deseo

Según estadísticas del Meduca, 30 niñas de primaria y 1,282 adolescentes resultaron embarazadas en el periodo 2012-2013.


Yolanda Hackshaw / PANAMA AMERICA

Hace un tiempo escribí un cuento con el título que encabeza este artículo; pero ahora no es ficción, es el reflejo de una triste realidad que viven las adolescentes panameñas: los embarazos precoces. No me atrevo a incluir a los adolescentes, porque considero que estos embarazos, en su gran mayoría, son el resultado de la seducción por parte de adultos a menores de edad.

Según estadísticas del Ministerio de Educación, 30 niñas de primaria y 1,282 adolescentes resultaron embarazadas en el periodo escolar 2012-2013 (las estadísticas de este año no han salido). Los datos reflejan que las edades con mayor incidencia son las chicas entre 14 y 17 años. Considero que muchas jóvenes con el despertar de sus hormonas (el sonido de su deseo) aproximadamente a los 14 años, inician su vida sexual sin ningún tipo de protección y menos de orientación; pues en su gran mayoría son chicas de alto riesgo social, muchas proceden de hogares desintegrados, disfuncionales, donde el amor a Dios y el respeto por su cuerpo no existen; porque es vulnerado por su propia familia que no les da amor ni las respeta ni les inculca los valores y las cualidades necesarias para no sucumbir a la seducción de seres malvados a los que no les importa destruir varias vidas (la del bebé y la de la madre).

El sonido de su deseo que se inicia con el aleteo en su estómago, se transforma en el llanto de un niño que la angustia y no sabe cómo reaccionar ante él. Una niña que se asusta ante la enfermedad de su hijo y que como adolescente piensa que es lo peor y que esa condición de salud se puede transformar en muerte. Un niño que le cuadruplicará su afán de realización profesional, porque estudiar con un bebé o con varios, como suele suceder, no es fácil, sobre todo, si no cuenta con el apoyo familiar o de la pareja.

Fui madre adolescente a los 17 años y sé de lo que les hablo. Me gustaría que el Ministerio de Educación fuera más agresivo en la detección, seguimiento y tratamiento de las jóvenes de alto riesgo social para evitar que se les violente su derecho a la educación, porque aunque se les da la oportunidad de continuar sus estudios, muchas de ellas se quedan en el camino de la crianza y dejan a un lado sus estudios superiores.


fecha edicion
old id
915852
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América