Uno de los 'deportes' más asociados a la Super Bowl que se jugará hoy es el de apostar. Todo lo que sea susceptible de mover unos dólares o euros a su alrededor contará con dos o más apostantes jugándose el dinero. ¿Quién sacará?, ¿quién marcará primero?, ¿qué canción cantará Lady Gaga?... Todo es susceptible de ser apostado.
Una afición que en esta ocasión moverá más de 4,700 millones de dólares, según ha estimado la Asociación Americana del Juego. Una cantidad similar a las ventas on line de Amazon entre Acción de Gracias y el lunes siguiente, el Cyber Monday.
En ese mismo informe, la Asociación Americana del Juego apunta que el 97% del dinero que se mueva en el juego procederá de apuestas ilegales, en un mercado negro que surgió tras la creación del Paspa (Acta de Protección del Deporte Profesional y Amateur) en 1992 y que solo permite las apuestas deportivas en ciertos estados.
Solo en Nevada, la cuna del juego en Estados Unidos y uno de los estados en los que se permite apostar a este evento, se estima que el dinero que se moverá en apuestas rondará los 150 millones de dólares, superando los 132.54 millones que se movieron en 2016.