Por el lujo de los nombres, cualquiera diría que el tenis olímpico tiene la misma estatura que un torneo de Grand Slam. El campeón de Wimbledon Roger Federer dirá presente. También lo hará el tricampeón brasileño de Roland Garros Gustavo Kuerten y el español Juan Carlos Ferrero. Las hermanas Williams defenderán los títulos que ganaron en Sydney 2000.
El ex lanzador de disco es el jefe del laboratorio de controles antidopaje que se encargará de analizar miles de muestras durante las justas del 13 al 29 de agosto.
Debido a la atención mundial que se le está dando a los casos por uso de sustancias prohibidas, Georgakopoulos sabe que su laboratorio --ubicado cerca del Estadio Olímpico-- tendrá un impacto significativo en el legado de Atenas 2004.
El entrenador Rodolfo Gómez confirmó ayer que Adriana Fernández no competirá en la prueba de maratón de los Juegos Olímpicos Atenas 2004 y sólo lo hará en cinco y diez mil metros planos.
Salvo sorpresas mayúsculas, el orden establecido debe prevalecer en el boxeo olímpico.
Cuba aparece nuevamente como favorito para acaparar la mayor cantidad de medallas, pero Rusia le está pisando los talones y no habría que descuidar a las ex repúblicas soviéticas.
Michael Phelps dice que se conformaría con una sola medalla de oro en la natación de los Juegos Olímpicos, pero su entrenador y hasta sus auspiciadores apuntan a una cosecha mucho mayor.
La gimnasta Annia Portuondo, siete veces campeona nacional en Cuba, emigró a Estados Unidos en 1996, y después de casarse con Alan Hatch, ahora participará en la justa olímpica por Estados Unidos.
El ciclista Sean Edie, investigado por tráfico de drogas, podría regresar al equipo de Australia.