En Panamá no hay quien detenga los abusos de Jorge Noriega. Es el amo absoluto de los tinglados.
Miguel Callist tuvo la osadía de querer destronarlo, pero probó los puños de hierro del boxeador colombiano. El panameño, quien tenía un año de inactividad, es el púgil local que más tiempo ha soportado a Noriega.
Inició dominando al colombiano con buena escuela de boxeo, pero se equivocó y se fue a la pelea frontal para caer fulminado en el octavo.