A poco más de dos semanas de terminar la temporada regular de Grandes Ligas, el premio Jugador Más Valioso (JMV) de la Liga Americana está empezando a tocar la puerta de varias estrellas. La pregunta, sobre quién merece ganar el MVP en 2011, ha desatado una polémica que solo terminará el día de la designación del galardón, que, amparados en los números, parece tener impreso el nombre de Adrián González.
Y es que, "el Titán" está demostrando desde su primer año con los Medias Rojas de Boston que su contrato de 154 millones de dólares, por siete campañas, no fue exageración.
Si la temporada culminara hoy, Adrián González sería el MVP del joven circuito, ojo, y no solo por sus logros individuales, sino porque ha sido clave en la gran temporada de los Medias Rojas, un factor de enorme peso para los votantes.
Hay que recordar que desde el 2000 solo Alex Rodríguez, en 2003, ha ganado el premio sin que su equipo lograra la clasificación a la postemporada. Es decir, que en las últimas once campañas solo un MVP ha tenido que ver los playoffs por televisión.
Con la excepción del triple coronado del pitcheo y seguro ganador del Cy Young Justin Verlander (22-5 con 2.44 de efectividad y 232 ponches), ni Curtis Granderson (Yanquis de Nueva York), ni el venezolano Miguel Cabrera (Tigres de Detroit), ni José Bautista (Azulejos de Toronto), ni su compañero Jacoby Ellsbury han tenido la influencia en sus respectivos equipos como el mexicano en Boston.
González es el líder de bateo de la Liga Americana con .343 de promedio, en hits con 194, en bases alcanzadas con 315, colíder en extrabases con 70, segundo en carreras remolcadas con 106 y tercero en dobles con 43.
Además de sumar 24 palos de vuelta entera, promediar .308 con las bases llenas y .337 con hombres en posición anotadora.