Antes de llegar al campo de batalla, las reglas y la tradición, indican que la báscula debe ser el primer rival a vencer.
Reglas son reglas, y quien no pese menos de 125 libra no puede jugar en la categoría Mini de la Liga Kiwanis de Fútbol Americano. Lo cierto es que con las exigentes practicas de los guerreros en la semana no hay mucho de que preocuparse a la hora de conseguir el peso adecuado.
Por otro lado, para los chicos de la categoría Juvenil, 140 libras es el requisito de entrada al campo de juego.
Al guardar el peso requerido en cada partido, los organizadores de la liga evitan cualquier lesión que pueda arrastrar una desproporción en el tamaño de los chicos; además, establecen la diferencia entre una categoría y otra.
Madrugar se ha convertido en costumbre para los más pequeños de la liga, quienes deben presentarse cada domingo al pesaje, a eso de las 8 de la mañana, antes de empezar el primer partido de la jornada, a las 9 en punto.