"Los mares han definido nuestra historia y en este libro converge una serie de interiorizaciones poéticas a partir del mar", fuente de inspiración del poemario El Mar que me Habita, con el que Javier Alvarado ganó en esta semana el Premio Internacional de Poesía Rubén Darío 2011.
El Mar que me Habita es tener el mar por dentro, es un libro cargado de vivencias en las que invirtió 12 años para su consecución, manifestó el joven escritor panameño, quien ha cosechado varios galardones como el Premio Nacional de Poesía Pablo Neruda 2004; el Premio Centroamericano Rogelio Sinán 2010-2011, con su obra Balada sin ovejas; y una mención en el premio Casa de las Américas 2010.
La producción de 80 poemarios comparte sus experiencias, lo que le despierta este recurso al que toca, siente y admira, y también del Panamá como sitio mítico e histórico, que define como "poeta-país-ciudad-mar, son uno solo que se habitan entre sí".
”El Mar que me Habita es un libro que entre mis manos ha mutado varias veces y he estado escribiéndolo desde hace doce años. He disfrutado mucho con su escritura y ha sido un ejercicio, digamos ‘paciente’, comparado con mis otros libros”, afirmó.
El poeta Alvarado impregna cada obra con una motivación diferente y cada vez que gana un premio siente que su responsabilidad como escritor "crece, hay mucho que escribir, mucho que leer y por trabajar, es vida, es orgasmo, es regenerarse y también una entrega a la poesía panameña".
La emoción que sintió al conocer la noticia la definió como increíble. "Tenía que aguantarme el corazón con la mano. Estaba a punto de que me hicieran un corte de cabello y recibí la llamada, lloré de emoción junto a mi madre y dimos gracias a Dios. Yo soy creyente".
La emoción ha ido en aumento por el cúmulo de llamadas y felicitaciones de muchas partes en una contienda que consideró tremenda por las menciones a poetas de Caribe, Europa, entre otros, y por lo meritorio de los trabajos, por lo que extendió "felicitaciones a esos hermanos poetas".
Alvarado no parará de escribir y ahora menos. Aspira a que en Panamá se vea al poeta como una entrega y una profesión y no como vagancia y se emule a países como Cuba y México, donde se les paga a los escritores y hay proyectos artísticos y de escritura permanentes.
Alvarado es un escritor a tiempo completo. Reconoce que aunque ha recibido apoyo quisiera poder editar sus obras ganadoras para que los panameños tengan una edición de Carta Natal al País de los Locos, Mención Casa de las Américas 2010 y El Mar que me Habita, con la que ganó recientemente el Premio Rubén Darío 2011.
El profesor Ariel Barría Alvarado da fe de que "sus versos no son una pose, pues los sustenta con un permanente análisis de su entorno, rindiendo los debidos honores a los que marcaron el camino por el que avanza", así lo definió en la edición del domingo 29 de mayo del año pasado de Día D, al referirse al éxito del poeta en el reciente concurso Rogelio Sinán.