El meta barcelonista Víctor Valdés, lesionado desde finales de marzo, se despidió ayer de la plantilla y del cuerpo técnico del club con un breve discurso en el vestuario.
Según informó Mundo Deportivo, el portero, que se recupera tras haber sido intervenido de una rotura en el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, se personó en el vestuario y se despidió de sus compañeros, los entrenadores y parte del personal que trabaja a diario con el equipo azulgrana.
El meta, que finaliza contrato al término de la presente temporada, ya había anunciado hace meses su deseo de emprender una nueva aventura y seguramente tendría ligado su futuro con el Mónaco.
Queda por saber el modo en el que Valdés se despedirá de la afición, ya que el Barcelona disputará su último partido de esta Liga el sábado ante el Atlético de Madrid en el Camp Nou.
Desde el club, por el momento, solo está previsto un homenaje al capitán Carles Puyol, que se celebrará el jueves.