El Barça se encuentra a un partido, en el último peldaño del largo ascenso, para entrar con letras de oro en la historia del fútbol y convertirse en el primer club en haber ganado en una temporada los seis títulos en juego, si al final es capaz de derrotar en la final del Mundial de Clubes de Abu Dabi al Estudiantes de La Plata argentino.
Para esta fiesta en el emirato de Abu Dabi, el Barça sonríe por la recuperación de su estrella, el argentino Lionel Messi, pero también se abate en cierta forma por la pérdida de otro referente, Andrés Iniesta.
Al margen de cuál es el momento actual de la plantilla, el grupo de Guardiola afrontará mañana su tercer desafío en esta competición intercontinental después de los erráticos abordajes del 2006 y de 1992.
El Zayed Stadium espera paciente para coronar nuevamente al mejor equipo del mundo en el 2009, una corona a la cual nadie en el Barcelona quiere renunciar para cerrar el mejor año de la historia del club, de la mano del mejor jugador del mundo, Lionel Messi, quien tres años atrás debió afrontar una temporada muy difícil, pues ni fue utilizado para la final de la Liga de Campeones en París ni pudo jugar el Mundial en Japón por estar lesionado.