Deportes

El valor se lo da usted

No es menester de este espacio ni mucho menos de quien lo ocupa momentáneamente, indicarles lo que deben hacer o no con su vida, su dinero


No es menester de este espacio ni mucho menos de quien lo ocupa momentáneamente, indicarles lo que deben hacer o no con su vida, su dinero y su tiempo libre. Uno no da consejos a menos que se los pidan y, a veces, ni así.

Pero tampoco podemos renunciar ni desaprovechar la oportunidad y el privilegio de contar con este rincón para tratar de llevarles información relevante y que les sirva para ver las situaciones desde otra perspectiva.

La semana pasada, escribimos que las comparaciones son odiosas y usamos como ejemplo los precios de los libros —que a juicio de muchos son caros— y los cotejamos con otros gastos que realizamos sin valorar la utilidad del servicio o producto que recibimos a cambio.

Usamos el libro como foco porque es, esencialmente, en torno a este que gira un alto porcentaje del contenido de esta sección. La mayoría de las opiniones que recibimos de alguna manera coincidían con nuestro planteamiento.

También hubo quienes se mantienen en la teoría de que los libros son demasiado caros. No hemos negado que los precios de algunos libros sean onerosos, pero insistimos en que eso no es tan cierto.

Este debate nos lleva a la clave del tema. En realidad lo del precio es secundario, el meollo del asunto está en saber qué es lo que uno quiere comprar para leer o, mejor dicho, cuáles son los temas y autores que le interesan.

Si usted quiere estar in leerá el último best seller, o si quiere presumir ante sus amigos llevando bajo el brazo el libro del autor o autora del momento, entonces entienda que eso tiene un precio. Toda moda tiene un precio, ¿o no?

Igual pasa con algunas biografías, autorizadas o no autorizadas; o con el último texto de superación personal o ese grandioso libro sobre esa película millonaria que está por venir o ya llegó y que lo empuja a usted a comprar el libro, no para disfrutarlo y entenderlo, sino para comparar y ver si se parece o no a lo que presentan en la sala del cine.

Pero si usted amplía el espectro, seguramente encontrará libros de valor con precios asequibles y, sobre todo, que después de la última página le producirán la necesidad de volver sobre lo andado o, en el mejor de los casos, salir en busca de una nueva aventura sobre papel y tinta sin importar si cuesta mucho o poco.

Entonces comprenderá que no hay libros ni muy caros ni muy baratos, solo hay libros. De eso se trata.


fecha edicion
old id
947354
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América