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El vate de Granada aparentemente no se deja perturbar

Hay quienes piensan que algunos escritores ya fallecidos, y otros que siguen vivos como Ernesto Sábato, Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, cuentan con obras más universales que las de Cardenal, pero no han recibido el beneplácito de la Fundación Nobel.


Ernesto Cardenal es muy modesto o demasiado precavido. Esas son, quizás, las únicas conclusiones a las que se puede llegar después del aparente no rotundo que el poeta nicaragüense le dio públicamente a su postulación, una vez más, al Premio Nobel de Literatura. Y si se ratifica en su posición, profundizará la brecha que separa a América Central de este prestigioso galardón que no llega a nuestras playas desde 1967.

El Premio Nobel de Literatura - creado para distinguir cada año a quien haya producido en el campo de la literatura la obra más destacada en la dirección ideal como lo concibió su creador- hace casi décadas que no “habla” en español, y desde 1967, cuando se le adjudicó al guatemalteco Miguel Ángel Asturias, no ha vuelto al istmo centroamericano.

Ernesto Cardenal (1925) parece ser el escritor del área con mayores posibilidades de ganarlo, pero, por lo menos este año, el autor de “Oración por Marilyn Monroe” no parece estar cooperando mucho a esa causa.

 

Hace una semana, mientras participaba en el VI Festival Internacional de Poesía que se celebró en la ciudad colonial de Granada , su tierra natal, el también ex ministro de Cultura del Gobierno sandinista, dijo que no le interesa ganar el Premio Nobel de Literatura 2010.

"No me interesa, no me interesa", señaló a periodistas durante una intervención ante los concurrentes al festival de poesía que comenzó el 14 de febrero y terminó una semana después.

Sus declaraciones cayeron como un balde de agua fría, toda vez que ha sido propuesto por la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) de España como candidato al Nobel, y durante el festival de poesía -que terminó recientemente- al menos 150, de los 158 países representados, secundaron la propuesta del grupo español que también postuló a los escritores Ernesto Sábato (Rojas, Buenos Aires, Argentina, 1911) y Miguel Delibes (Valladolid, España 1920).

 

Sin embargo, el periodista nicaragüense Arnulfo Agüero dijo recordar otra apreciación que dio Cardenal durante la clausura del concurso sobre el ensayo “Vigencia de la mística social de Ernesto Cardenal”. En referencia a su candidatura al Premio Nobel de Literatura, según Agüero, Cardenal comentó que la excelencia de la gran poesía no está en la gran divulgación de la misma. “Si hay una gran poesía, resaltó, esta debe ser por méritos extraliterarios, inspirada en la liberación de los pobres, en la justicia, y en el anuncio del reino de Dios”.

Según Agüero, quien también fungió como encargado de prensa del VI Festival Internacional de Poesía y quien escribe en 400 elefantes (revista nicaragüense de arte y cultura), entre otras publicaciones, “días después, miércoles 17 de febrero, al concluir la Mesa redonda sobre la vida del poeta Azarías H. Pallais, llegaron los medios nacionales, como El Nuevo Diario, con el periodista, José Adán Silva; de la cadena Univisión con la periodista María Lily Delgado; y periodistas de las agencias españolas, como Felipe Palacios; entre otros, quienes abordaron al poeta al salir del Convento San Francisco de Granada, donde expresó las conocidas líneas: "no me interesa".

Agregó que periodistas le siguieron a la Casa de Los Tres Mundos, tratando de obtener otras declaraciones, pero él se negó a seguir hablando sobre el tema. Posteriormente, se retiró del lugar, hacia Managua, donde reside.

 

"Dios todavía quiere que siga viviendo aquí en la tierra y es la voluntad de Dios, y la voluntad de Dios es la voluntad mía también. Yo obedezco la voluntad de Dios", dijo por su parte Cardenal, un sacerdote de la orden del convento de La Trapa de Estados Unidos, de 85 años, que en sus apariciones públicas generalmente luce ataviado con su tradicional "cotona" (camisa larga) blanca, a tono con su tupida barba; pantalón vaquero, lentes y sandalias de cuero, y tocado con su ya conocida boina negra.

Si lo dicho por el vate nicaragüense llega a los oídos y a la mesa de la academia sueca y no logra el Nobel de este año, al menos le queda como consuelo o satisfacción el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, que recibió en julio del año pasado, 2009, de manos de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, entre otro galardones internacionales, pero privará a Centroamérica de un anhelado Nobel de Literatura.

A pesar de la manifestación de Cardenal, el documento final del VI Festival Internacional de Poesía incluyó el respaldo a su candidatura al Premio Nobel de Literatura 2010, y la también poetisa y escritora Gioconda Belli declaró que sería fantástico que le den este reconocimiento, pero con cautela resaltó que los últimos premios han sido sorpresivos y misteriosos.

 

Desde Panamá.Enrique Jaramillo Levi, uno de los más importantes literatos de Panamá y quien es ampliamente conocido en el mundo de las letras en toda América, interpretó lo expresado por Ernesto Cardenal señalando que “es poco probable que un escritor latinoamericano del prestigio y trayectoria del poeta nicaragüense Ernesto Cardenal no tenga realmente interés en la posibilidad de recibir el Premio Nobel de Literatura, máximo galardón mundial”.

Jaramillo Levi recordó que no es la primera vez que (Cardenal) es postulado por sus colegas nicas, ya que esto se hizo al menos un par de veces en años recientes. “Una cosa es la modestia y otra la falsa modestia”, observó el escritor panameño, varias veces laureado nacional e internacionalmente.

La última vez que el Premio Nobel de Literatura fue adjudicado a un escritor latino fue en 1990, cuando la mirada de la academia sueca se volteó hacia el mejicano Octavio Paz, fallecido hace 11 años; y después de eso, lo más cercano a nuestra lengua se produjo en 1998, cuando el portugués José Saramago se hizo con el Nobel.

En la década pasada, el Nobel se paseó desde Francia con la escogencia de Gao Xingjian en el 2000, pasando por John Maxwell Coetzee (Sudáfrica, 2003) y Orhan Pamuk (Turquía, 2006) hasta el año pasado, cuando el premio fue para la rumana Herta Müller.

Enrique Jaramillo Levi dijo entender la solidaridad hispánica con un colega nominado y todo lo demás, “pero en mi muy modesta opinión, hay escritores latinoamericanos que merecen ese premio mucho más que Cardenal: Ernesto Sábato, Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes son tres buenos ejemplos. A mi juicio, sus respectivas obras son más sólidas, variadas y trascendentes. La obra poética de Cardenal tiene, sin duda, algunos grandes aciertos; pero es dispareja, y creo que han sido un poco inflados sus méritos universales, tal vez con criterios políticos”.

A propósito del tema político, Cardenal participó en la lucha contra la dictadura de los Somoza y fue militante hasta 1995 del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), actualmente en el poder, y del que está distanciado. Siendo ministro de Cultura, recibió la amonestación pública del papa Juan Pablo II, al visitar Nicaragua en marzo de 1983, por mezclar la religión con la revolución sandinista.

Recientemente salió bien librado de una condena que se le había impuesto por el supuesto delito de injurias y calumnias en perjuicio de Inmanuel Zergem, un ciudadano alemán que lo había demandado tras una disputa entre ambos, lo cual provocó que incluso de se le cautelaran al poeta algunos bienes al resistirse a pagar una multa de 20 mil córdobas que le había impuesto un tribunal de primera instancia.

"Después de muchos años de esperar que se hiciera justicia y a pesar de dos fallos arbitrarios anteriores, condenatorios, ahora el tribunal de apelaciones ha reconocido la verdad y ha hecho justicia", manifestó Cardenal a través de un comunicado, una vez enterado del fallo.

Mientras llegue o no llegue el Nobel, Ernesto Cardenal asegura que se dedica a escribir, "como siempre", cuando tiene alguna inspiración, y si no la tiene, a leer, nada más.

"Para mí es más agradable leer que escribir", reveló el laureado poeta, al desvelar que se encuentra escribiendo una obra que tiene a "medio hacer".

"Cuando tengo una cosa a medio hacer, no las anticipo", dijo.


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531023
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América